Súper Mario Bros. La película (2023)
Resumen
Mientras trabaja bajo tierra para arreglar una tubería de agua, los plomeros de Brooklyn Mario y su hermano Luigi son transportados por una misteriosa tubería y llegan a un nuevo mundo mágico.
Mientras trabajan en una avería subterránea, los fontaneros de Brooklyn, Mario y su hermano Luigi, viajan por una misteriosa tubería hasta un nuevo mundo mágico. Pero, cuando los hermanos se separan, Mario deberá emprender una épica misión para encontrar a Luigi. Con la ayuda del champiñón local Toad y unas cuantas nociones de combate de la guerrera líder del Reino Champiñón, la princesa Peach, Mario descubre todo el poder que alberga en su interior.
While working underground to fix a water main, Brooklyn plumbers—and brothers—Mario and Luigi are transported down a mysterious pipe and wander into a magical new world. But when the brothers are separated, Mario embarks on an epic quest to find Luigi.
Actores Principales
Chris Pratt
Mario (voice)
Anya Taylor-Joy
Princess Peach (voice)
Charlie Day
Luigi (voice)
Jack Black
Bowser (voice)
Keegan-Michael Key
Toad (voice)
Seth Rogen
Donkey Kong (voice)
Fred Armisen
Cranky Kong (voice)
Sebastian Maniscalco
Spike (voice)
Charles Martinet
Mario's Dad / Giuseppe (voice)
Kevin Michael Richardson
Kamek (voice)
Tráiler
Reseñas
Una reseña de imdnxl
> Personalmente creo que no se le puede desmeritar el exito rotundo que a hecho Mario Bros en taquillas. Su existo es es palpable, sin embargo, ¿Es realmente buena? Lo es, pero no lo suficiente, si bien es cierto que nintendo a hecho un gran trabajo en cuanto a gráficas y animación, le a quedado un poco corto el desarollo de personas e incluso la historia de Mario en términos generales. Se siente vacío, una historia sin mucho fundamento, apegada al juego pero con dale días notables en diálogos y dirección, todos sabíamos cómo terminaría la película, es preferible pero siento que podían a ver explotado más a otros personajes como Luigi o Peach.
Una reseña de Marco-Hugo Landeta Vacas
(CASTELLANO) Super Mario Bros.: La película es exactamente lo que uno puede esperar de una adaptación moderna de Mario hecha por Illumination y Nintendo: color, ritmo, guiños constantes, mundos reconocibles, humor sencillo y una sensación permanente de estar viendo una marca muy bien empaquetada. No es una gran película, pero se puede ver. Y, desde luego, es mucho mejor que aquella rareza de los años 90 con John Leguizamo, que tenía su punto de culto involuntario, pero como adaptación de Mario era un delirio. Aquí, al menos, Mario parece Mario. El Reino Champiñón, Peach, Luigi, Bowser, Donkey Kong, los karts, los bloques, las tuberías, los power-ups y la música están donde tienen que estar. La película entiende que una parte importante de su público no busca una reinvención profunda, sino ver en pantalla aquello que lleva décadas jugando. En ese sentido, cumple. Es vistosa, rápida y respetuosa con el imaginario de Nintendo. El problema es que también se queda bastante en la superficie. La historia es mínima, los personajes tienen poca profundidad y muchas escenas parecen diseñadas más como una sucesión de referencias que como una verdadera narración. Hay momentos en los que no parece tanto una película como un parque temático animado: todo es bonito, todo se mueve, todo suena familiar, pero no siempre hay algo debajo. Aun así, tiene gracia. Bowser es, con diferencia, lo mejor. Jack Black le da una energía absurda y divertida, y la canción “Peaches” funciona muy bien porque entiende el tono exacto: es tonta, pegadiza y ridícula en el mejor sentido. Esa mezcla de villano exagerado y enamorado patético le da a la película algunos de sus momentos más memorables. También ayuda que dure lo justo. No se eterniza, no intenta complicarse demasiado y va directa de un mundo a otro como si pasara pantallas. Eso puede verse como una limitación, pero también como una virtud: una película de Mario no necesitaba dos horas y media de mitología. Necesitaba moverse, entretener y no hacerse pesada. Y eso lo consigue. Lo que le falta es algo más de alma. Tiene nostalgia, tiene espectáculo y tiene fidelidad visual, pero no demasiada emoción. Para los niños puede funcionar perfectamente, y para los adultos que crecieron con Mario tiene el placer del reconocimiento. Pero fuera de eso, cuesta encontrar una película realmente memorable. Es divertida mientras dura y bastante olvidable cuando termina. Super Mario Bros.: La película no salta hasta lo más alto de la bandera, pero pasa el nivel. Es una adaptación correcta, simpática y muy bien diseñada para gustar a fans y niños, con Bowser robando la función cada vez que aparece. No es cine de animación especialmente inspirado, pero sí un entretenimiento familiar eficaz. Y comparada con la versión de los 90, esto ya parece casi una obra maestra del Reino Champiñón. (ENGLISH) The Super Mario Bros. Movie is exactly what you might expect from a modern Mario adaptation made by Illumination and Nintendo: color, pace, constant references, recognizable worlds, simple humor and the constant feeling of watching a very well-packaged brand. It is not a great film, but it is watchable. And it is certainly much better than that strange 90s version with John Leguizamo, which had its own accidental cult charm, but as a Mario adaptation was pure madness. Here, at least, Mario looks like Mario. The Mushroom Kingdom, Peach, Luigi, Bowser, Donkey Kong, karts, blocks, pipes, power-ups and music are all where they should be. The film understands that a large part of its audience is not looking for a deep reinvention, but for seeing on screen what they have been playing for decades. In that sense, it delivers. It is colorful, fast and respectful of Nintendo’s universe. The problem is that it also remains very much on the surface. The story is minimal, the characters have little depth and many scenes feel designed more as a succession of references than as real storytelling. At times, it feels less like a film and more like an animated theme park: everything is pretty, everything moves, everything sounds familiar, but there is not always much underneath. Still, it has charm. Bowser is by far the best thing in it. Jack Black gives him an absurd and funny energy, and the song “Peaches” works very well because it understands the exact tone: silly, catchy and ridiculous in the best possible way. That mix of exaggerated villain and pathetic lovesick monster gives the film some of its most memorable moments. It also helps that the film has the right length. It does not drag, it does not try to overcomplicate things, and it moves from one world to another as if clearing levels. That can be seen as a limitation, but also as a virtue: a Mario movie did not need two and a half hours of mythology. It needed to move, entertain and avoid becoming heavy. And it does that. What it lacks is a little more soul. It has nostalgia, spectacle and visual fidelity, but not much emotion. For children, it can work perfectly, and for adults who grew up with Mario, there is the pleasure of recognition. But beyond that, it is hard to find a truly memorable film. It is fun while it lasts and fairly forgettable once it ends. The Super Mario Bros. Movie does not jump to the very top of the flagpole, but it clears the level. It is a correct, likable and very carefully designed adaptation for fans and children, with Bowser stealing the show every time he appears. It is not especially inspired animated cinema, but it is effective family entertainment. And compared with the 90s version, this almost feels like a masterpiece of the Mushroom Kingdom.