Civil War - Guerra civil
Año de lanzamiento : 2024
Lenguaje : Español latino
Genero : Acción, Bélica, Drama.
Sinopsis:
En un futuro cercano, un grupo de periodistas de guerra intenta sobrevivir mientras informan la verdad mientras Estados Unidos se encuentra al borde de una guerra civil.
En un futuro cercano, donde América está sumida en una cruenta guerra civil, un equipo de periodistas y fotógrafos de guerra emprenderá un viaje por carretera en dirección a Washington DC. Su misión: llegar antes de que las fuerzas rebeldes asalten la Casa Blanca y arrebaten el control al presidente de Estados Unidos.
In the near future, a group of war journalists attempt to survive while reporting the truth as the United States stands on the brink of civil war.
Actores Principales
Kirsten Dunst
Lee
Wagner Moura
Joel
Cailee Spaeny
Jessie
Stephen McKinley Henderson
Sammy
李志傑
Tony
Nick Offerman
President
Jefferson White
Dave
Evan Lai
Bohai
Vince Pisani
Concierge
Justin James Boykin
American Soldier (Middle East)
Tráiler
Reseñas
Una reseña de Marco-Hugo Landeta Vacas
(CASTELLANO) Alex Garland siempre ha sabido incomodar, pero Civil War lleva esa incomodidad a otro nivel. No es solo una película bélica: es una experiencia sensorial que te sacude desde el primer plano. Con una cámara que parece respirar junto a los protagonistas, Garland convierte cada imagen en una advertencia, cada silencio en un eco de lo que podría suceder si el odio y la división terminan por devorarnos. Kirsten Dunst está soberbia, interpretando a una fotógrafa de guerra agotada y lúcida, testigo de una América fracturada que podría ser la nuestra. Su mirada resume lo que Garland no necesita explicar con palabras: el horror no tiene bandos, y cubrirlo con una cámara no lo hace menos devastador. La película evita discursos políticos y apuesta por una neutralidad brutal que incomoda tanto como fascina. El director firma su obra más madura, una combinación perfecta entre tensión, poesía visual y realismo atroz. Cada secuencia está filmada con una precisión quirúrgica, desde los tiroteos en zonas urbanas hasta los instantes de silencio que parecen congelar el tiempo. Hay algo casi hipnótico en la forma en que Garland retrata la destrucción, sin épica ni consuelo, solo la constatación de que la humanidad siempre está a un paso del abismo. Civil War es un viaje al corazón de la barbarie, donde el periodismo se convierte en el último refugio moral. Su ritmo pausado y su atmósfera opresiva pueden descolocar, pero precisamente ahí reside su fuerza: en no permitirnos mirar cómodamente. Garland no busca respuestas, solo recordarnos que, si seguimos mirándonos con odio, la guerra dejará de ser ficción. Es cine con mayúsculas: poderoso, preciso y necesario. Cuando acaba, cuesta hablar. No por falta de palabras, sino porque sigues dándole vueltas a lo que acabas de ver. (ENGLISH) Alex Garland has always known how to make us uncomfortable, but Civil War takes that to another level. It’s not just a war film — it’s a sensory experience that shakes you from the very first frame. With a camera that seems to breathe alongside its characters, Garland turns every image into a warning, every silence into an echo of what could happen if hate and division finally consume us. Kirsten Dunst is outstanding as a war photographer — exhausted, lucid, and painfully aware — witnessing an America fractured beyond repair. Her eyes say everything Garland doesn’t need to explain: horror has no sides, and capturing it with a camera doesn’t make it any less devastating. The film avoids political speeches and opts instead for a raw neutrality that’s as fascinating as it is disturbing. The director delivers his most mature work yet — a perfect balance of tension, visual poetry, and brutal realism. Every sequence is shot with surgical precision, from urban shootouts to those still moments that seem to freeze time. There’s something hypnotic in the way Garland portrays destruction — without heroism, without comfort — just the certainty that humanity is always one step away from the abyss. Civil War is a journey into the heart of chaos, where journalism becomes the last moral refuge. Its slow rhythm and oppressive atmosphere might unsettle some, but that’s exactly its strength: it refuses to let you watch comfortably. Garland isn’t looking for answers — he’s reminding us that if we keep seeing each other as enemies, war will stop being fiction. It’s cinema in its purest form — powerful, precise, and necessary. When it ends, it’s hard to speak. Not because there’s nothing to say, but because you’re still processing what you’ve just witnessed.